La chispa que lo cambió todo
Hola, soy África, co-fundadora de Kawaii Café. Y todo empezó durante un viaje a Guatemala junto a mi pareja Joaquín, mientras los dos teletrabajábamos.
Como muchos jóvenes, no sabía muy bien qué hacer con mi vida profesional. Tenía claro que quería emprender, pero no encontraba el camino ni el proyecto adecuado. Sabía que lo mío no era pasar horas frente a un ordenador. Quería algo auténtico, cercano y muy real. Un negocio "de los de antes".
¿Y si abrimos una cafetería? — Joaquín
Joaquín lo lanzó como una idea más — inviable para dos jóvenes de 21 y 22 años. Pero a mí me despertó algo. Siempre he pensado que cuando emprendes debes ser fiel a tu personalidad. Cuando eres auténtico, se nota. Y no solo se nota, sino que funciona.







